Claves
- “El fallo reconoce que las municipalidades solo pueden cobrar tasas si existe como contrapartida la prestación efectiva de un servicio.
- Si no hay servicio, se trata de un impuesto que los municipios no tienen facultad de cobrar“, planteó.
- Al mismo tiempo, admitió que “la aplicación práctica del fallo es compleja porque transparentar el costo exacto del servicio requiere considerar salarios e inflación”.
Roberto Domingo, contador público nacional y analista económico desarrollista, entrevistado en el programa radial ‘El dedo en la llaga’, analizó el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación acerca del cobro de tasas por parte de las comunas y municipios en todo el país. “El fallo reconoce que las municipalidades solo pueden cobrar tasas si existe como contrapartida la prestación efectiva de un servicio.
Si no hay servicio, se trata de un impuesto que los municipios no tienen facultad de cobrar“, planteó. En ese sentido, cuestionó: “Durante los últimos 40 años existió un abuso municipal al cobrar sobre la capacidad contributiva o la facturación bruta de los comercios (tasa comercial o de higiene y profilaxis), sin brindar prestaciones reales a bancos, estaciones de servicio o supermercados“.
Al mismo tiempo, admitió que “la aplicación práctica del fallo es compleja porque transparentar el costo exacto del servicio requiere considerar salarios e inflación”. Domingo ejemplificó con el caso de las estaciones de servicio en Paraná, donde la tasa municipal se aplicaba no solo sobre el precio del combustible, sino también sobre los impuestos internos, lo que calificó como una “barbaridad”.
Asimismo, el analista económico explicó que “los municipios diseñan sus presupuestos sobre una ‘base financiera’ (cuánto van a gastar para salir a recaudar como sea) en lugar de una ‘base económica0 orientada a la producción”. Indicó que esto se debe a que entre el 80% y el 85% de los presupuestos municipales se destina a gastos corrientes y salarios, dejando apenas un 15% para inversión o mantenimiento.
Respecto a la presión fiscal, Roberto Domingo señaló, “en Argentina existen más de 160 impuestos; la promesa del gobierno de Javier Milei de reducirlos al mínimo no se ha cumplido”. Recordó la historia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), creado en 1975 con una alícuota del 5% que buscaba reemplazar a todos los demás tributos, pero que hoy se ubica en el 21% conviviendo con decenas de nuevos gravámenes como el impuesto al cheque (vigente desde la crisis de 2001).
Destacó que el 80% de la recaudación nacional se concentra en solo cuatro tributos (IVA, Ganancias, Aportes/Contribuciones e Impuesto al Cheque), por lo que los más de 150 impuestos restantes solo entorpecen la actividad económica.


