Claves
- La Porca cumplió con otra meta simbólica: inauguró su décimo local en Paraná, tras cumplir 10 años.
- La nueva sucursal está ubicada en avenida Almafuerte, a metros de Gobernador Héctor Maya, en una zona en expansión de la capital entrerriana.
- La apertura forma parte de la estrategia de expansión de la red de carnicerías de cerdo, integrada a El Hinojo que agrega valor desde el origen.
La Porca cumplió con otra meta simbólica: inauguró su décimo local en Paraná, tras cumplir 10 años. La nueva sucursal está ubicada en avenida Almafuerte, a metros de Gobernador Héctor Maya, en una zona en expansión de la capital entrerriana. La apertura forma parte de la estrategia de expansión de la red de carnicerías de cerdo, integrada a El Hinojo que agrega valor desde el origen.
Juan Pablo Cerini, socio de La Porca, explicó a DOS FLORINES que el nuevo punto de venta busca abastecer un sector de fuerte movimiento en el ingreso y egreso de Paraná. “Vemos que es una zona de altísimo tránsito vehicular y que también cada vez se está poblando más demográficamente”, señaló. El local está pensado para llegar a vecinos y clientes de un área que conecta con el Parque Industrial, San Benito, Colonia Avellaneda y otras localidades cercanas vinculadas a los corredores de las rutas 12 y 18.
Según Cerini, se trata de un punto “bastante alejado de todas las otras sucursales” que la firma ya tiene en zonas más cercanas al centro o en otros barrios de la ciudad. La nueva apertura tiene además un valor particular para la empresa. “El hecho de que sea la sucursal número 10 en Paraná, la número 15 de la cadena contando la sucursal de Santa Fe, y que sea el año en que cumplimos 10 años del inicio de la aventura de La Porca, tiene un significado adicional”, expresó.
Al respecto, remarcó que el crecimiento de la marca fue resultado de una construcción sostenida. “Si uno mira para atrás todo el recorrido, el aprendizaje y todas las que hemos pasado en estos años, se siente conforme, contento, orgulloso y con ganas de seguir metiéndole”, afirmó. De todos modos, aclaró que el número redondo no modifica la mirada de fondo sobre el proyecto. “Al final del día no deja de ser más que un número”, distinguió, y destacó que lo central es el equipo de trabajo.
“Me quedo con ese equipazo que está laburando 24-7 y va para adelante como loco”, sostuvo. El escenario comercial presenta más sombras que luces en el país, aunque el nicho del consumo de cerdo presenta sus particularidades. Cerini señaló que el año comenzó con un fuerte impulso, fundamentalmente por la diferencia de precios con el vacuno.
“Arrancó muy bien, tuvo un gran impulso por la brecha de precio entre la carne vaca y la carne de cerdo, y hacia julio tocó su pico creciente en facturación, en ventas y en movimiento en general”, explicó. Sin embargo, marcó que desde agosto se advierte una desaceleración en el mostrador. “Vemos una venta un poco más resentida, que se va enlenteciendo”, indicó. Aun así, consideró que la actividad sigue con movimiento en comparación con otros rubros comerciales, en un año que definió como “durísimo”.
El empresario señaló que uno de los factores que impactó en la dinámica del sector fue el reacomodamiento del precio de la carne vacuna. “Encaramos el último segmento del año con algunos cuantos signos de interrogación, pero en el fondo con buenas expectativas”, confió. En esa línea, defendió el perfil competitivo de la propuesta de La Porca. “Creemos que tenemos un buen producto, buen perfil de precio y buen servicio”, afirmó.
Además, proyectó que una mejora general de la actividad económica podría favorecer al rubro durante el año próximo. Respecto del modelo de negocio, Cerini confirmó que por ahora la empresa seguirá apostando a las carnicerías propias. “Creemos que es por ahí y no descartamos ningún esquema a futuro que nos permita conseguir otro ritmo de escala”, señaló, al ser consultado sobre la posibilidad de avanzar hacia franquicias.
Para el corto plazo, la prioridad será sostener el crecimiento con locales propios en Paraná y Santa Fe. “Queremos seguir creciendo en carnicerías propias y seguir ocupando espacios tanto en Paraná como en Santa Fe, que son las dos plazas en las que estamos instalados”, anticipó. Adelantó además que el desarrollo futuro podría concentrarse especialmente en Santa Fe, donde la marca entiende que todavía tiene margen para acercarse a más barrios.
“Posiblemente el crecimiento el año que viene venga más por el lado de Santa Fe que de Paraná”, distinguió, aunque no descartó nuevas oportunidades en el área metropolitana paranaense. De cara a los próximos años, el socio de La Porca sostuvo que la comercialización minorista seguirá siendo parte central del negocio, aunque con atención a los cambios del mercado. “Nuestro objetivo es tratar de estar constantemente actualizados en las tendencias que van apareciendo y no quedarnos fuera de ellas”, afirmó.
A la vez, remarcó que la empresa buscará sostener los pilares que le dieron identidad desde el inicio: la atención personalizada, la calidad de la carne, la estética y la higiene de los locales. “Sobre eso se apoya La Porca y creemos que nos ha dado buenos resultados”, cerró.


