El Contrafestejo en Paraná vivió este sábado una jornada especial por sus 25 años de historia, con el sonido de los tambores como uno de los protagonistas de la celebración en Plaza San Miguel. Las agrupaciones Candombe Rejunte, Batería Imperial y Comparsa Merlín forman parte de la propuesta artística que acompañaron una nueva edición del encuentro cultural.
La música de percusión ocupó un lugar central en esta conmemoración, que reunió distintas manifestaciones artísticas y propuso compartir una jornada de encuentro en uno de los espacios públicos de la capital entrerriana. El ritmo de los tambores acompañó las actividades y aporta una de las expresiones más características de la celebración. El encuentro alcanzó su edición número 25 y mantiene su presencia en la agenda cultural de Paraná.
Durante la jornada, la plaza se convirtió en escenario de propuestas musicales y actividades que invitaron a reflexionar sobre la historia, la identidad y la diversidad cultural. Una publicación compartida por eloncetv | eloncecom (@eloncecom) Una de las intervenciones destacadas estuvo a cargo de Candombe Rejunte, agrupación que participó de la jornada con una propuesta basada en la percusión y los ritmos del candombe.
También formó parte de la celebración Batería Imperial, que aportó la fuerza de sus tambores a una programación en la que la música ocupa un lugar destacado. A estas presentaciones se sumó Comparsa Merlín, que llevó su propuesta artística a Plaza San Miguel y contribuyó a la diversidad de expresiones presentes en el encuentro.
Una publicación compartida por eloncetv | eloncecom (@eloncecom) El Contrafestejo llegó a sus 25 años como un espacio de encuentro cultural que propuso una mirada reflexiva sobre las fechas históricas, con especial atención a la identidad de los pueblos y sus manifestaciones artísticas. La celebración se desarrolló en el marco del fin de semana largo de octubre y tiene como escenario Plaza San Miguel, donde confluyeron distintas propuestas vinculadas con la música y la participación comunitaria.
En esta edición, la presencia de agrupaciones de percusión adquiere un significado particular. Los tambores acompañan la conmemoración y permiten expresar, a través de la música, el sentido colectivo de una actividad que se sostiene desde hace un cuarto de siglo.



